miércoles, 20 de febrero de 2008

Mi parto

Por si a alguien le interesan los detalles, aquí va mi parto con pelos y señales. Copio tal cual el post que colgué en el foro de embarazo de Enfemenino.
Besos















Por fin! Todo llega! El viernes 1 de febrero me desperté sangrando, con contracciones flojitas. Me fui al hospital (para cuando llegué se habían parado ya las contracciones) y allí me dijeron que el sangrado era por la modificación del cuello del útero. El niño, la placenta, la bolsa, el líquido...todo estaba bien, aún no estaba de parto. Que volviera si empezaba a tener contracciones fuertes seguidas.Así que a media mañana estaba ya de vuelta el casa. Me fui con mi niña y mi madre a dar un largo paseo a ver si conseguía poner en marcha el parto a fuerza de andar. Acabé volviendo a casa agotada y casi a rastras. A la hora de comer tenía algunas contracciones más fuertes, pero aún no eran regulares. Luego se fueron... A las 22:00 volvieron, y esta vez ya iban cogiendo ritmo, venían cada vez más seguidas y más molestas. Aún así no quise cantar victoria porque ya otras veces se había quedado la cosa en nada. Decidí cenar ligero y acostarme para coger fuerzas por si había llegado el gran momento. Pero no conseguí pegar ojo salvo una breve cabezada. Las contracciones cada vez molestaban más. A las 3 de la madrugada decidí que ya no tenía pinta de pararse la cosa, tenía contracciones cada 6-7 minutos. Desperté a mi marido, me duché y nos fuimos al hospital. Llegamos sobre las 4 de la madrugada.Allí me reconocieron y me dijeron que ya estaba dilatada de 6 cm! Lo malo es que ya era tarde para poner la epidural. Me intalaron en un cuarto de dilatación (el mismo que tuve cuando nació mi hija, qué casualidad) y allí me quedé dilatando. Me pusieron monitores, pero nada más. Y me los quitaron 2 ratos para que pudiera moverme un poco e ir al baño. Poder bajarme de la cama a ratos resultaba un alivio. Se fue la primera matrona y llegó otra. Me miraron a las 6 y había dilatado 1 cm. Ya estaba de 7 cm. A las 8, con el turno de mañana, llegó una matrona nueva, un auténtico sol. Las 2 anteriores me habían dejado allí dilatando sin hacerme demasiado caso. Cuando llegó la 3, María Gracia creo que se llama, me miró y me dijo que ya estaba dilatada del todo!, pero que la cabeza del niño aún estaba alta. Me dijo que fuera empujando para que bajara. Luego me rompieron la bolsa (no había roto aguas aún) y resultó que el niño había expulsado meconio dentro. Menudo susto. La matrona me hizo tumbar de lado, con una pierna en alto (parecía más una postura de Kamasutra que un parto) porque así se encajaría más fácilmente el niño. Tenía que empujar con las contracciones en esa postura. Menos mal que las contracciones no eran todo lo dolorosas y seguidas que podrían haber sido, porque sin epidural...se me hizo eterna la noche. Me pusieron algo de oxitocina para ayudar (hasta las 8 no me habían puesto la via con gotero) y en seguida se colocó el niño y me entraron unas ganas de empujar tremendas. Y yo me esforzaba todo lo que podía sabiendo que el niño podía estar sufriendo al haber expulsado meconio dentro. Al final me tuvieron que llevar corriendo a paritorio, y casi no les dio tiempo ni a pasarme al potro. En 2 empujones, como mucho 3, salió el niño, como el corcho de una botella. Un niño precioso y enorme, y muy sano. Al final no le pasó nada por el meconio. Eso sí, fui tan rápida que no dio tiempo a que llegara la ginecóloga. Me atendió todo el parto la matrona, que fue un encanto y de mucha ayuda. No me hizo episiotomía, ni tampoco había tenido antes rasurado, ni enema,...todo natural 100 %. Me desgarré un poco al salir el niño y me dio unos cuantos puntos, que fueron en vivo sin anestesia, por alguna buena razón que me dió pero no recuerdo ahora. Pero todo había acabado ya...por fin. Y tenía a mi niño en brazos. Me lo colocaron nada más salir, aún con cordón y manchadito, encima de la tripa para que lo viera y lo pudiera acariciar. Toda una experiencia. En vez de llevárselo al momento como habían hecho con mi hija, me lo dejaron ya vestidito conmigo en la recuperación para que lo pusiera al pecho. Cuando el niño se cansó de mamar y se durmió di permiso para que se lo llevaran. A mi me trajeron un desayuno y luego subí a la habitación, donde me trajeron al peque de vuelta. Por cierto, aún no os he dicho que al final SI QUE FUE un niño graaande. Pesó 3.900 g y midió 52,5 cm. Casi nada!Bueno, este es mi parto. En el último momento decidimos llamar al peque Nicolás. Es un santo, come y duerme. Casi parece que no hay bebé en casa. Hasta hemos dormido esta noche 4 horas seguidas!
Besos
Eva, Erin (2 años) y Nicolás

Vuelvo con las novedades!

Hola a todos. Después de algo más de un mes desaparecida, vuelvo para contaros las últimas novedades.


Nos habíamos quedado en el día 13 de enero...


El 15 de enero, según lo previsto, llegó mi madre en avión. Tenía el vuelo de vuelta el 31 de enero. Durante el resto de enero nos dimos paseos muy largos, para deleite de Erin, a la que le encanta salir a la calle, como a todos los niños. La idea era mantenerme en forma y ayudar al niño a encajarse para ponerme de parto pronto. Pues resulta que pasaron los días, una semana, 2 semanas...y nada. Me tocó ir a monitores y nunca se veía en la gráfica ninguna contracción. En casa me daba alguna contracción, pero de esas preparatorias que no duelen. Fuimos a urgencias un día porque me había dado la sensación de que podía haber perdido líquido amniótico por la mañana (ya me había pasado con Erin), pero fue una falsa alarma. Así las cosas llegó el día 31 de enero...y pasó. Mi madre perdió su billete de vuelta. El niño estaba muy a gusto dentro, sin ninguna gana de salir.


La mañana del 1 de febrero cuando me desperté y fui al baño vi que estaba sangrando. También tenía contracciones, pero flojas. Como me preocupaba lo del sangrado llamé a mi marido al trabajo. Me recogió en seguida y nos fuimos al Clínico. Allí me reconocieron, me hicieron un tacto, una ecografía, me miraron el líquido, me pusieron monitores... Al final me dijeron que el sangrado era por la modificación del cuello del útero, que el niño, el líquido la placenta...estaban todos muy bien, y que no estaba de parto. Que volviera cuando las contracciones fueran regulares e intensas. Las contracciones que tenía habían desaparecido antes de llegar al hospital.


Ya de vuelta del hospital me fui a dar un largo paseo con mi niña y mi madre, a ver si la cosa por fin arrancaba. A la hora de la comida tenía contracciones, pero aún caóticas. Algunas muy seguidas, otras más espaciadas...Luego desaparecieron. A las 22:00 volvieron las contracciones, y esta vez ya no pararon y se fueron haciendo más intensas y seguidas. A las 4:00 am llegamos mi marido (Curro) y yo al hospital, y a las 9:23 (del día 2 de febrero) nació Nicolás (el parto detallado lo cuelgo en otro post, que si no este se hará eterno).


Mi madre cumplió su misión y se encargó de Erin los 2 días que estuve ingresada. Se turnaba con Curro para quedarse con Erin y visitarnos al bebé y a mi en el hospital. Ni que decir que eché mucho de menos a mi niña. Nunca habíamos estado separadas más de unas horas, y nunca una noche. Afortunadamente Erin había tenido tiempo de familiarizarse más que de sobra con mi madre y estuvo muy a gusto en casa. Preguntaba por mi, pero no lo llevó mal. Qué alivio!


El día 4 volvimos a casa.
















Esta foto es de cuando llegamos Nicolás y yo a casa. La primera foto de los 2 hermanos juntos.


Al final mi madre se volvió a Asturias el día 7, y nos quedamos ya solos los 4. Menuda familia más grande ya! :)
Por suerte Curro tuvo su permiso de paternidad de 15 días. Durante ese tiempo me mimó un montón y hacía él todo lo de la casa, a parte de los baños de los peques y de cuidar de Erin en general, para que pudiera dedicarme al pequeñín y a descansar.
Ha sido este lunes cuando por fin me he visto sola con los 2 niños. Afortunadamente erin lleva muy bien lo de su nuevo hermano, al que llama "Kiko", y el niño también es muy bueno. Recibimos varias visitas y montones de regalos para el benjamín (muchas gracias a todos los aludidos!). Hasta podemos dormir por las noches! Aunque el peque se despierta como un reloj cada 3 horas para comer (le doy el pecho) el resto del tiempo duerme, con lo que nosotros también. :) Lo malo es que los gases le están dando guerra y a veces le duele la tripa y llora un rato hasta que logramos que eructe o se le alivien las molestias, pero en general se porta mucho mejor que Erin a su edad.
En cuanto a mi recuperación, no hace ni 3 semanas del parto y ya se me han caido los puntos, y no tengo ninguna molestia. Me he recuperado en tiempo record. Lo peor después del paro fueron los entuertos, que duraron unos 3-4 días, y dolían como contracciones de parto. Pero ya pasaron! (menos mal).
Bueno, lo dejamos aquí por ahora. Ya os comentaré como siguen las cosas más adelante.
Besos
Eva