miércoles, 30 de abril de 2008

Resumen del último mes

Hola de nuevo!

Ha pasado un mes desde mi última entrada. Ser madre de 2 niños deja poco tiempo para la redacción :)



El 29 de marzo, según lo previsto, se casó la hermana de mi marido. Fue la ceremonia de boda en la iglesia más corta de la historia. En lo que tarde en entrar (llegamos corriendo al mismo tiempo que la novia), buscar un sitio y consolar a los 2 niños, a los que les dio por llorar a la vez, ya estaba el cura con lo de "podéis ir en paz". Mi marido, ferviente anticristiano , quedó encantado con la duración de la boda. Los novios iban muy guapos y el tiempo acompañó ese día con un sol brillante.



Lo que no ayudó mucho fue la negativa de Erin a dejarse vestir, y mucho menos peinar, para la ocasión. Después de muchos gritos, forcejeos y sudores, éste fue el resultado. Al menos mereció la pena.



También incluyo 2 fotos familiares. Tuve la ocurrencia de que nos pusiéramos a posar al sol, así que salimos poniendo caras raras (nos daba el sol en los ojos) y con las fotos quemadas.




Tuvo mérito cómo íbamos todos de elegantes teniendo en cuenta que a las 15:00 estábamos empezando a comer, sin arreglar (salvo mi pelo, que habían peinado en la pelu por la mañana) y la boda era a las 17:00.

El convite estuvo bien, en un restaurante junto a la playa, y los niños, en contra de todo pronóstico se portaron como santos y durmieron toda la cena, y toda la vuelta a casa en coche.








Al margen de la boda, otra buena noticia de estas semanas es que después de todo no se había perdido la prueba del talón de Nicolás y por fin llegó la carta diciendo que todo estaba bien.

Pero no todo son alegrías. El 3 de Abril tenía Nicolás cita para ecografía de sus riñones en el Materno, ya que antes de nacer, en mi última eco, le habían visto una dilatación del riñón derecho por retención de orina, algo, según el médico ecografista, sin demasiada importancia que seguramente se resolvería sólo después de nacer. Pues nos llevamos un gran chasco en el Materno, porque resulta que no se había solucionado solo el tema para nada. Así que nos dieron volante para pedir cita con el urólogo del mismo Hospital. Pero como las cosas de la administración (incluyendo el SAS) pocas veces siguen la lógica, resultó que en vez de darnos la cita allí mismo hubo que pedir una para el pediatra y llevarle el informe de la ecografía (que haciéndonos un favor nos lo dieron sobre la marcha en vez de remitirlo al ambulatorio en 7-10 días), y entonces el pediatra nos dio el volante para urólogo, que entregué en el mostrador, donde, después de un rato largo de intentos, fueron incapaces de gestionarme la cita vía informática, y se quedaron el volante para enviarlo por carta al Materno. Ha pasado un mes y no hemos recibido la cita, ni tenemos noticia alguna del urólogo...

En otro orden de cosas, hemos conseguido plaza de guardería para Nicolás, para el curso que viene (ole!). Para Erin no (ya sería mucho pedir) pero estudiaremos mandarla a la misma guardería pagando su plaza privada.

Ah! Una última cosa. Por fin he tenido una revelación sobre el contenido de un blog temático que crear. En cuanto tenga un rato me pondré a ello y os daré noticias sobre su nombre para que lo visiteis. Conservaré este como bitácora on-line de una madre y sus visicitudes diarias.
Besos
Eva