Por si a alguien le interesan los detalles, aquí va mi parto con pelos y señales. Copio tal cual el post que colgué en el foro de embarazo de Enfemenino.
Besos

Por fin! Todo llega! El viernes 1 de febrero me desperté sangrando, con contracciones flojitas. Me fui al hospital (para cuando llegué se habían parado ya las contracciones) y allí me dijeron que el sangrado era por la modificación del cuello del útero. El niño, la placenta, la bolsa, el líquido...todo estaba bien, aún no estaba de parto. Que volviera si empezaba a tener contracciones fuertes seguidas.Así que a media mañana estaba ya de vuelta el casa. Me fui con mi niña y mi madre a dar un largo paseo a ver si conseguía poner en marcha el parto a fuerza de andar. Acabé volviendo a casa agotada y casi a rastras. A la hora de comer tenía algunas contracciones más fuertes, pero aún no eran regulares. Luego se fueron... A las 22:00 volvieron, y esta vez ya iban cogiendo ritmo, venían cada vez más seguidas y más molestas. Aún así no quise cantar victoria porque ya otras veces se había quedado la cosa en nada. Decidí cenar ligero y acostarme para coger fuerzas por si había llegado el gran momento. Pero no conseguí pegar ojo salvo una breve cabezada. Las contracciones cada vez molestaban más. A las 3 de la madrugada decidí que ya no tenía pinta de pararse la cosa, tenía contracciones cada 6-7 minutos. Desperté a mi marido, me duché y nos fuimos al hospital. Llegamos sobre las 4 de la madrugada.Allí me reconocieron y me dijeron que ya estaba dilatada de 6 cm! Lo malo es que ya era tarde para poner la epidural. Me intalaron en un cuarto de dilatación (el mismo que tuve cuando nació mi hija, qué casualidad) y allí me quedé dilatando. Me pusieron monitores, pero nada más. Y me los quitaron 2 ratos para que pudiera moverme un poco e ir al baño. Poder bajarme de la cama a ratos resultaba un alivio. Se fue la primera matrona y llegó otra. Me miraron a las 6 y había dilatado 1 cm. Ya estaba de 7 cm. A las 8, con el turno de mañana, llegó una matrona nueva, un auténtico sol. Las 2 anteriores me habían dejado allí dilatando sin hacerme demasiado caso. Cuando llegó la 3, María Gracia creo que se llama, me miró y me dijo que ya estaba dilatada del todo!, pero que la cabeza del niño aún estaba alta. Me dijo que fuera empujando para que bajara. Luego me rompieron la bolsa (no había roto aguas aún) y resultó que el niño había expulsado meconio dentro. Menudo susto. La matrona me hizo tumbar de lado, con una pierna en alto (parecía más una postura de Kamasutra que un parto) porque así se encajaría más fácilmente el niño. Tenía que empujar con las contracciones en esa postura. Menos mal que las contracciones no eran todo lo dolorosas y seguidas que podrían haber sido, porque sin epidural...se me hizo eterna la noche. Me pusieron algo de oxitocina para ayudar (hasta las 8 no me habían puesto la via con gotero) y en seguida se colocó el niño y me entraron unas ganas de empujar tremendas. Y yo me esforzaba todo lo que podía sabiendo que el niño podía estar sufriendo al haber expulsado meconio dentro. Al final me tuvieron que llevar corriendo a paritorio, y casi no les dio tiempo ni a pasarme al potro. En 2 empujones, como mucho 3, salió el niño, como el corcho de una botella. Un niño precioso y enorme, y muy sano. Al final no le pasó nada por el meconio. Eso sí, fui tan rápida que no dio tiempo a que llegara la ginecóloga. Me atendió todo el parto la matrona, que fue un encanto y de mucha ayuda. No me hizo episiotomía, ni tampoco había tenido antes rasurado, ni enema,...todo natural 100 %. Me desgarré un poco al salir el niño y me dio unos cuantos puntos, que fueron en vivo sin anestesia, por alguna buena razón que me dió pero no recuerdo ahora. Pero todo había acabado ya...por fin. Y tenía a mi niño en brazos. Me lo colocaron nada más salir, aún con cordón y manchadito, encima de la tripa para que lo viera y lo pudiera acariciar. Toda una experiencia. En vez de llevárselo al momento como habían hecho con mi hija, me lo dejaron ya vestidito conmigo en la recuperación para que lo pusiera al pecho. Cuando el niño se cansó de mamar y se durmió di permiso para que se lo llevaran. A mi me trajeron un desayuno y luego subí a la habitación, donde me trajeron al peque de vuelta. Por cierto, aún no os he dicho que al final SI QUE FUE un niño graaande. Pesó 3.900 g y midió 52,5 cm. Casi nada!Bueno, este es mi parto. En el último momento decidimos llamar al peque Nicolás. Es un santo, come y duerme. Casi parece que no hay bebé en casa. Hasta hemos dormido esta noche 4 horas seguidas!
Besos
Eva, Erin (2 años) y Nicolás
Besos
Por fin! Todo llega! El viernes 1 de febrero me desperté sangrando, con contracciones flojitas. Me fui al hospital (para cuando llegué se habían parado ya las contracciones) y allí me dijeron que el sangrado era por la modificación del cuello del útero. El niño, la placenta, la bolsa, el líquido...todo estaba bien, aún no estaba de parto. Que volviera si empezaba a tener contracciones fuertes seguidas.Así que a media mañana estaba ya de vuelta el casa. Me fui con mi niña y mi madre a dar un largo paseo a ver si conseguía poner en marcha el parto a fuerza de andar. Acabé volviendo a casa agotada y casi a rastras. A la hora de comer tenía algunas contracciones más fuertes, pero aún no eran regulares. Luego se fueron... A las 22:00 volvieron, y esta vez ya iban cogiendo ritmo, venían cada vez más seguidas y más molestas. Aún así no quise cantar victoria porque ya otras veces se había quedado la cosa en nada. Decidí cenar ligero y acostarme para coger fuerzas por si había llegado el gran momento. Pero no conseguí pegar ojo salvo una breve cabezada. Las contracciones cada vez molestaban más. A las 3 de la madrugada decidí que ya no tenía pinta de pararse la cosa, tenía contracciones cada 6-7 minutos. Desperté a mi marido, me duché y nos fuimos al hospital. Llegamos sobre las 4 de la madrugada.Allí me reconocieron y me dijeron que ya estaba dilatada de 6 cm! Lo malo es que ya era tarde para poner la epidural. Me intalaron en un cuarto de dilatación (el mismo que tuve cuando nació mi hija, qué casualidad) y allí me quedé dilatando. Me pusieron monitores, pero nada más. Y me los quitaron 2 ratos para que pudiera moverme un poco e ir al baño. Poder bajarme de la cama a ratos resultaba un alivio. Se fue la primera matrona y llegó otra. Me miraron a las 6 y había dilatado 1 cm. Ya estaba de 7 cm. A las 8, con el turno de mañana, llegó una matrona nueva, un auténtico sol. Las 2 anteriores me habían dejado allí dilatando sin hacerme demasiado caso. Cuando llegó la 3, María Gracia creo que se llama, me miró y me dijo que ya estaba dilatada del todo!, pero que la cabeza del niño aún estaba alta. Me dijo que fuera empujando para que bajara. Luego me rompieron la bolsa (no había roto aguas aún) y resultó que el niño había expulsado meconio dentro. Menudo susto. La matrona me hizo tumbar de lado, con una pierna en alto (parecía más una postura de Kamasutra que un parto) porque así se encajaría más fácilmente el niño. Tenía que empujar con las contracciones en esa postura. Menos mal que las contracciones no eran todo lo dolorosas y seguidas que podrían haber sido, porque sin epidural...se me hizo eterna la noche. Me pusieron algo de oxitocina para ayudar (hasta las 8 no me habían puesto la via con gotero) y en seguida se colocó el niño y me entraron unas ganas de empujar tremendas. Y yo me esforzaba todo lo que podía sabiendo que el niño podía estar sufriendo al haber expulsado meconio dentro. Al final me tuvieron que llevar corriendo a paritorio, y casi no les dio tiempo ni a pasarme al potro. En 2 empujones, como mucho 3, salió el niño, como el corcho de una botella. Un niño precioso y enorme, y muy sano. Al final no le pasó nada por el meconio. Eso sí, fui tan rápida que no dio tiempo a que llegara la ginecóloga. Me atendió todo el parto la matrona, que fue un encanto y de mucha ayuda. No me hizo episiotomía, ni tampoco había tenido antes rasurado, ni enema,...todo natural 100 %. Me desgarré un poco al salir el niño y me dio unos cuantos puntos, que fueron en vivo sin anestesia, por alguna buena razón que me dió pero no recuerdo ahora. Pero todo había acabado ya...por fin. Y tenía a mi niño en brazos. Me lo colocaron nada más salir, aún con cordón y manchadito, encima de la tripa para que lo viera y lo pudiera acariciar. Toda una experiencia. En vez de llevárselo al momento como habían hecho con mi hija, me lo dejaron ya vestidito conmigo en la recuperación para que lo pusiera al pecho. Cuando el niño se cansó de mamar y se durmió di permiso para que se lo llevaran. A mi me trajeron un desayuno y luego subí a la habitación, donde me trajeron al peque de vuelta. Por cierto, aún no os he dicho que al final SI QUE FUE un niño graaande. Pesó 3.900 g y midió 52,5 cm. Casi nada!Bueno, este es mi parto. En el último momento decidimos llamar al peque Nicolás. Es un santo, come y duerme. Casi parece que no hay bebé en casa. Hasta hemos dormido esta noche 4 horas seguidas!
Besos
Eva, Erin (2 años) y Nicolás
1 comentario:
Me alegro que fuera tan genial el parto! ya lo lei en EF pero mira me he metido por aqui! me encanta tu blog! habeis formado una familia requete maja! Me alegro que las cosas te vayan tan bien!
Muchos besos desde Barcelona!
Carme
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